martes, 3 de enero de 2012

CRUCE DE HISTORIAS (Caperucita Roja)

Erase una vez vivió en cierta aldea una pequeña niña de campo, la más bonita criatura que se haya visto. Su madre estaba demasiado encariñada de ella, y su abuela la adoraba aún más. Esta buena mujer tenía una pequeña capucha roja para ella. Esta le quedaba a la niña tan bien que todos la llamaban Caperucita Roja.
Un día su madre hizo unos pasteles, le dijo: "Ve, querida, y ve cómo está tu abuela, pues he escuchado que ha estado muy enferma. Llévale un pastel y este tarrito de mantequilla. Caperucita Roja partió inmediatamente a ver a su abuela, que vivía en otro pueblo. Mientras ella pasaba a través del bosque, se encontró con un lobo, que tenía una intención muy grande de comérsela, pero no se atrevió por causa de unos leñadores trabajando cerca del bosque. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, quien no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo: "estoy yendo a ver a mi abuela y le llevo una torta y un pequeño tarro de mantequilla de mi madre." ¿Vive muy lejos?", Dijo el lobo "Si” respondió Caperucita Roja," está más allá de aquel molino que ves allí, en la primera casa en el pueblo. "Bueno-dijo el lobo, "iré a verla también. Entonces apareció una muchacha con una bata blanca de científica y les pregunto que  donde iban y ellos le respondieron que iban a casa de su abuelita porque se encontraba mal, así que inmediatamente la muchacha que se habían encontrado les dijo: ¡Oye! ¿Por casualidad en la casa de tu abuelita no tiene un aunque sea pequeñito un laboratorio? Y Caperucita le respondió: Si! Si que tiene uno, y muy grande porque a ella le gustan mucho estas cosas!, y le pregunto: Pero una cosa tu cómo te llamas? Y ella le respondió rápidamente y le dijo: Me llamo Calpurnia Marie Tate, pero puedes llamarme Calpurnia. Cuando estaban en medio del camino había un sitio donde habían dos caminos y Caperucita dijo: nos separaremos tu iras por ese, y Calpurnia y yo iremos por el derecho y miraremos quien llega antes.
El lobo corrió tan rápido como pudo, tomando el camino más corto, y Caperucita y Calpurnia dieron muchísimas más vueltas. No pasó mucho tiempo antes de que el lobo llegara a la casa de la anciana. Caperucita Roja se sentó en la cama y le dijo que si había venido un lobo antes y le contestó: No hija mía no. Y la abuelita le preguntó ¿y quien es esta muchachita que tienes a tu lado? Y Caperucita le respondió es una niña que me he encontrado viniendo para tu casa, se llama Calpurnia y quería saber si le podrías dejar tu laboratorio. Y la abuelita le dijo muy amablemente si está ahí enséñasela pequeñita. Caperucita antes de nada le dio la torta que le había hecho su madre. Pero cuando estaban indo hacia el laboratorio el lobo que había llegado antes y se había comido a la abuelita y después se había disfrazado de ella se fue con ellas dos al laboratorio y se las comió.

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